La vida a veces nos lleva a tener experiencias que pueden ser irreales, y al momento de contarlas, pueden no llegar a creernos por lo singulares que pueden sonar.
Todos hemos escuchado alguna vez este tipo de historia, y en esta ocasión tenemos un relato que perfectamente podría ser considerado por muchos como sacado de una novela de terror y suspenso, con un toque de brujería de por medio.