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Boletín 154 Apr 16 2026

 

¿Hasta dónde infiere en nuestra personalidad y gustos lo aprendido en el hogar paterno? 

¡Mucho! Contestaríamos. Sin embargo, en esta historia en la que la música, ese elemento mágico que marca la memoria y fortalece los recuerdos, sirve para delimitar un antes y un después en la vida de nuestro invitado. 

Escucha cómo Samuel Giraldo, convirtió en pasión un gusto heredado de sus padres y sobre un regalo que le hizo su hermano, sin saber que lo ayudaría a definir su vida y a recorrer senderos maravillosos.

 

        

Aquí y ahora por el mundo


Ana María Soto es la nueva directora de Radio Nacional de Colombia es comunicadora social de profesión y aventurera por convicción, de eso da cuenta su blog Aquí y ahora por el mundo, que recoge postales de sus viajes por cuatro continentes y 25 países.

Ana María, es la hija de Carlos Alberto y Luz Mila, la hermana de Luz Adriana y de Carlos, y la tía favorita de tres sobrinos que la enloquecen de amor: Sofía, Tomás y Lucas. Sus otros dos amores son Mocca y Teo, dos gatos que le enseñan que existen muchas formas de conocer el amor.

Esta gran conversadora con la que resulta muy fácil charlar sobre viajes, consejos de moda, fotografía o gastronomía, cuenta con una trayectoria profesional de más de 15 años, diez de ellos como directora ejecutiva de Fenavi y los otros cinco en la Comisión Regional de Competitividad del Valle, MinTic y Caracol Radio.

Pero de su experiencia profesional ya tendremos tiempo de hablar en una próxima edición de nuestro evento En el sofá, por lo que esta nota la dedicamos a conocer al divertido ser humano que es esta caleña, con una enorme pasión por todo lo que tiene que ver con el arte.

 

 

La fotografía es una de ellas, su blog contiene las más bellas evidencias; el canto es otro, por eso hace unos años grabó un disco de covers, al que llamó Sueños, un pequeño antojo que decidió regalarse después de las sesiones de karaoke que no pueden faltar en su familia.

Y es que lo que se hereda no se hurta, porque según cuenta Ana María su casa paterna es muy musical: sus padres tienen una tuna, agrupación musical tradicional con la que están tan comprometidos que ya mayorcitos decidieron estudiar técnica vocal. 

A pesar de todo lo que cuenta, Ana María se define como “una mujer normal viviendo una vida normal” que luego de capacitarse como coach de vida y liderazgo intenta bajar un poco las revoluciones, algo bien difícil para quien ha recorrido Colombia, incluso llegó hasta Ecuador, en moto.

“Mi slogan es siempre hacer las cosas con excelencia, sin importar de qué se trate. No me gusta hacer las cosas a medias, así sean poquitas, que estén bien hechas”, asegura la nueva directora de Radio Nacional de Colombia, con la que ya seguiremos hablando de su aporte a la radio pública y de su manera de percibir el mundo luego de tantos viajes.

 

La vida son pequeños episodios de experiencias y emociones, algunos de ellos muy buenos y otros no tanto, porque nos generan miedo, pero sin duda, siempre nos dejan grandes lecciones.

Muy a propósito de que se acerca Semana Santa, los invitamos a escuchar esta historia que nos lleva a descubrir que los milagros sí existen y nos dan la oportunidad de vivir historias increíbles a lo largo de la infinita y maravillosa existencia humana. 

 

        

‘Colacho’ se despide con acento vallenato


El próximo 31 de marzo Eder Nicolás Araujo Arias, se despide de RTVC para disfrutar de una de las etapas más anheladas por todos: el retiro laboral, luego de una exitosa carrera profesional, de la cual los últimos 15 años ha estado en la oficina de Comunicaciones. 

Sí que los vamos a extrañar, y creo que hablo en nombre de todos aquellos que por años hemos hecho parte de la casa de los medios públicos y escuchado en los pasillos sus cantos vallenatos, pues además de un excelente periodista, Eder es compositor. 

“Su talento es reconocido por artistas de la talla de Alfredo Gutiérrez, Beto Murgas, Gustavo Gutiérrez, Camilo Namén, Alberto Fernández Mindiola (a quien dedicó un documental) y Peter Manjarrés, quien grabó su gran éxito El rey de las mujeres”, afirma su gran amigo Humberto Carrillo Mindiola, desde Radio Nacional en Valledupar.

Cuenta Humberto que la canción nació cuando Eder trabajaba en el edificio Murillo Toro, y donde cada tarde después del almuerzo sacaba melodías en el piano de cola del museo que allí se encontraba. “Un día sentado por ahí en el sofá, una compañera que lo vio rodeado de otras tres mujeres le increpó diciéndole ‘¡ay mírenlo! ahí está pues el rey’”.

Y es que Eder siempre vive rodeado de mujeres, pero por ser el más respetuoso, el más colaborador y por tener el don de saber escuchar, no por nada más, pues su corazón tiene dueña desde hace más de 35 años, su esposa Yulith.

En la oficina de Comunicaciones lo molestamos, preguntándole cuándo contamos con él para acompañarnos a la hora del almuerzo, pues su agenda siempre está reservada para compañeras de todas las áreas, por algo es ‘el rey de las mujeres’.

De su vida hay que decir que ‘Colacho’, como se le conoce familiarmente, nació en la población de Atánquez, capital del resguardo indígena kankuamo en la Sierra Nevada de Santa Marta, en el norte de Valledupar. 

 

 

 

 

“Allí, en la escuela parroquial bajo la tutela de la profesora Lucila Carrillo de Díaz, dio sus primeros pasos en el mundo de la comunicación”, cuenta Humberto. 

Realizó sus estudios de bachillerato en el colegio Técnico Industrial Pedro Castro Monsalvo, en Valledupar. “Colacho se destacó en todos los eventos culturales distinguiéndose por declamar de memoria el acta de la Independencia de Valledupar”, recuerda su profesor José Atuesta Mindiola.

“Tal vez, nuestros frecuentes diálogos en torno a la poesía y a la época juvenil en que fue mi alumno en Valledupar lo motivaron a evocar los actos culturales del colegio en su programa ‘Acento Vallenato’ en Radio Nacional de Colombia”, afirma el profesor Atuesta. 

Eder luego viajó luego a Bogotá a estudiar producción de radio y televisión en el Colegio Superior de Telecomunicaciones y Comunicación Social y Periodismo en la Universidad de La Sabana.

“Tras varias décadas, desde que salió del pueblo en busca de ampliar sus horizontes, aún los atanqueros lo recuerdan cuando niño declamaba poemas, cantaba canciones vallenatas, actuaba en dramas y se las daba de locutor”, asegura en tono divertido Humberto.

Dice, además, que “muchos han seguido de cerca su carrera y todavía anhelan que cuando se pensione, vuelva a su tierra a bailar la ‘danza de los diablos’ en la fiesta del Corpus Christi al son de los versos ‘me voy a la sierra sin ná’”.

Al gran Eder Nicolás Araújo Arias, de enorme sonrisa y de corazón puro, hoy le deseamos (con envidia de la buena) que disfrute de la nueva etapa que la vida le tiene deparada y que su viaje a Europa en mayo próximo sea el primero de muchos. ¡Nos vemos a orillas del Guatapurí!

 

 

 

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